Clínica Veterinaria Madrid

LA OBESIDAD…UN GRAVE PROBLEMA

LA OBESIDAD…UN GRAVE PROBLEMA

LA OBESIDAD…UN GRAVE PROBLEMA

La obesidad es el principal problema nutricional en perros y gatos.

Los problemas de obesidad empiezan después del año, cuando los animales, que deberían llevar una dieta regulada, siguen comiendo de todo.

¿Cómo podemos diferenciar entre si nuestro perro o gato es obeso o simplemente es de constitución robusta? Nos tenemos que empezar a plantear que nuestra mascota necesita hacer dieta cuando:

  • A simple vista, el animal presenta un aspecto más grande de lo normal (supera entre el 15 y el 30 % de su peso estándar).
  • Al palpar el tórax, debido a la gruesa capa de grasa, no podemos contar ni diferenciar las costillas.
  • Le cuesta saltar y desplazarse, juega menos y al menor movimiento se ahoga y se cansa. Duerme menos y está de mal humor.
  • Es incapaz de dejar de comer mientras tiene comida en el plato.
  • Tiene grasa acumulada en el área lumbar y en la base de la cola.
  • El abdomen es tan ancho como el pecho.

Las consecuencias inmediatas de la obesidad (apatía, baja forma…) no son nada en comparación con las múltiples complicaciones que se pueden producir:

  • Trastornos de locomoción (artrosis, hernia discal, rupturas de ligamentos…).
  • Dificultades cardio-pulmonares.
  • Afecciones digestivas (necrosis hepáticas, estreñimiento, flatulencia…).
  • Patologías de las funciones reproductoras (la obesidad es la primera causa de infertilidad en las perras, cuyo ciclo sexual estará perturbado, y por otra parte tendrán grandes dificultades en el momento del parto).
  • Predisposición a la diabetes.
  • Aumento de los riesgos quirúrgicos (la anestesia es más difícil y más peligrosa en un animal obeso).
  • Trastornos cutáneos.
  • Problemas visuales.

¿Cómo prevenir y solucionar la obesidad de mi mascota?

  • La pérdida de peso debe ser siempre progresiva y gradual, hay que tener paciencia y establecer objetivos realistas.
  • Debemos contar todo lo que el animal come durante el día. Si tenemos otros animales en casa, no los debemos alimentar todos al mismo tiempo a no ser que estén vigilados, ya que el animal en proceso de adelgazamiento podría comerse la ración de los demás.
  • Fraccionar la ración a lo largo del día.
  • Hacer que beba tanta agua como sea posible.
  • Debemos comprobar regularmente los progresos obtenidos con ayuda de una balanza.
  • Una vez nuestra mascota se encuentre en forma, es importante mantener un régimen de conservación para evitar la recaída.
  • Seguir un control del peso del animal.
  • No darle nunca las sobras de nuestra comida, la suya ya tiene los suficientes nutrientes que necesita.
  • Que haga ejercicio con regularidad. En el perro, un paseo por la mañana y otro por la noche pueden ayudar bastante. En el gato, jugar unos minutos cada día pueden mantenerlo en forma.
  • Suprimir todas las golosinas ricas en azúcares, en almidón o en grasas.

 

Hay determinados piensos que ayudan a reducir peso: metabolic Hill’s, r/d Hill’s, etc.

 

Acude a nuestro centro veterinario y ¡¡consúltanos!!