Clínica Veterinaria Madrid

Leucemia e inmudeficiencias felinas

La leucemia y la inmunodeficiencia son dos enfermedades víricas que pueden afectar a nuestros gatos. Ambas son producidas por retrovirus (al igual que el VIH) pero de ninguna manera pueden afectar a humanos. Ambas enfermedades aparecen con frecuencia en gatos con signos de enfermedad, y por tanto es importante tenerla en cuenta a la hora de diagnosticarla. Una pequeña prueba cuando introduzcamos a un nuevo gato en nuestra familia nos determinará si éste tiene alguna de las dos infecciones.

Leucemia felina (FelV)

Se transmite de gato a gato, fundamentalmente por lamido, por lo que se la conoce como la enfermedad del gato amigo, y también por otros fluidos corporales. Sin embargo, no siempre que un gato entra en contacto con el virus se contagia: su sistema inmune puede luchar contra el virus y eliminarlo del organismo, o bien mantenerlo bajo control sin que dé síntomas. Por ello, es importante seguir las pautas recomendadas de vacunación (entre las que se incluye la vacuna contra la leucemia felina) para que nuestro gato esté preparado para estas situaciones, ya que de lo contrario es más probable que el virus entre en su organismo y produzca infección y enfermedad.

Cuando la enfermedad se manifiesta, podemos observar múltiples signos, entre los que destacan:

  • tumores, principalmente leucemias o linfosarcomas
  • mayor susceptibilidad a infecciones por inmunodeficiencia
  • anemia
  • alteraciones oculares
  • alteraciones neurológicas
  • alteraciones digestivas
  • alteraciones oculares
  • alteraciones en la reproducción

Inmunodeficiencia felina (FIV)

Es similar a la leucemia felina pero guarda diferencias importantes. La transmisión es a través de fluidos, fundamentalmente por mordeduras, por lo que se la conoce como la enfermedad del gato enemigo. El sistema inmune de los gatos no es capaz de eliminar el virus, por tanto el contacto con virus siempre significa infección, pero no enfermedad, ya que hay gatos que permanecen asintomáticos.

Los signos clínicos son más inespecíficos y se derivan de un síndrome de inmunodeficiencia: fiebre, anemia, pérdida de peso, mayor susceptibilidad a infecciones…

La leucemia y la inmunodeficiencia felina no tienen un tratamiento específico. El manejo de estas enfermedades se basa en tratar los problemas e infecciones secundarias y proteger al gato de posibles riesgos ya que su sistema inmune no será capaz de combatirlos de la misma manera. Asimismo, la pauta de vacunación será diferente. Existe una sustancia, el ω-interferón felino, que ayuda al sistema inmune a fortalecerse, pero no cura la enfermedad. En la prevención de la leucemia felina es fundamental seguir la pauta de vacunación indicada (dos dosis inicialmente y revacunación anual); la inmunodeficiencia no cuenta con ninguna vacuna actualmente.

Veterinario-leucemia-gatosEl control de estos virus en nuestros gatos es muy sencillo. Existen pruebas rápidas que con una pequeña muestra de sangre y unos minutos nos determinan si están presentes en su organismo.

Es importante limitar el contacto de los gatos positivos a leucemia e inmunodeficiencia con gatos sanos, para evitar la difusión de estos virus, al igual que impedir su reproducción. Anteriormente se recomendaba eutanasiar a estos animales pero manteniendo un control estricto sobre la transmisión de los virus se puede evitar su contagio y así reducir su presencia en las poblaciones felinas, disminuyendo así el peligro que suponen para nuestros amigos felinos.